me gustaría poder tener la solución a todos los problemas que me aquejan, a los míos y a mí.
más me gustaría tener una cabeza que sepa enfrentarlos con los recursos que tiene a mano, y qué no se abatate cuando la única solución sea esperar.
me encuentro con la idea (errónea) de que soy el centro del mundo y que problemas que no son míos fueron causados por mí: mi relación tóxica con mi mente está ahí, se enraiza con haber sido muy poco antes y querer ser mucho ahora.
en realidad: sólo me gustaría ser un faro, donde ninguna embarcación se choque con las rocas y se destruya. sin obtener nada a cambio más que la continuación del curso navío.